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domingo, 7 de octubre de 2012

Ensayo - Daniela Jofré



Ensayo “Ética para amador”



Introducción


Este libro consta de prólogo, 9 capítulos y epílogo. En sus 9 capítulos se puede distinguir una estructura interna que consta de 4 partes: La primera parte incluye los capítulos I-VI  y en ella se dan las definiciones básicas relacionadas con la ética, una especie de resumen de los diferentes comportamientos éticos que podría considerarse como una introducción a la ética. La segunda parte está formada por el capítulo VII, en el cual se habla de las discriminaciones en general. La tercera parte consta del capítulo VIII que trata del sexo y los diferentes comportamientos éticos a seguir sobre este tema. La última parte está formada por el IX capítulo, en donde habla sobre la política y los factores que forman un buen sistema político y es  una especie de introducción al libro que Savater publicó un año después de éste: Política para Amador.

Resumen.

Capitulo 1 “De que va ética”
Este capitulo habla sobre la libertad que cada individuo tiene. De lo libre  que somos  para tomar decisiones, a diferencia de los animales. A diferencia de los animales las decisiones que tomamos  van siguiendo un patrón,  se nos presenta el problema, pensamos las soluciones y elegimos la que mas nos convenga, eso es lo que nos hace diferentes tomamos decisiones libremente estén mal o bien.

Capitulo 2 “ordenes, costumbres y caprichos”
 En este capitulo el autor nos dice  que hay cosas que nos convienen para vivir y otras no. No podemos elegir lo que nos pasa pero si podemos elegirlo que debemos hacer para enfrentar las cosas. También nos habla de que por lo general uno no se pasa pensando que nos conviene hacer y que no nos conviene hacer por lo general la mayoría de nuestros actos los hacemoscasi automáticamente .Todas las decisionesque se toman se toman por algún motivo el cual es la razón que tienes para realizar una acción.

.Capitulo 3 “haz lo que quieras”
La mayoría de las cosas las hacemos porque nos las mandan, porque se acostumbra a hacerlas así, porque nos da la gana o sólo por el capricho de hacerlas de una determinada manera. Todo esto tiene que ver con la libertad, que es el poder decidir pero, también,  darnos cuenta de lo que se está decidiendo, y para eso debemos pensar al menos dos veces lo que se va a hacer.
 Cuando somos niños basta con la obediencia, la rutina o el capricho, porque todavía se está dependiendo de alguien, pero en la adultez, somos capaces de crear nuestra propia vida, tenemos la capacidad de elegir por nosotros mismos que órdenes, costumbres o caprichos vamos a preferir, para poder vivir según el "haz lo que quieras”.

Capitulo 4 “Date la buena vida”
El lema de la ética “haz lo que quieras” depende de cada uno, de la voluntad propia. Es por esto que hay que interrogarse sobre el uso de nuestra libertad, y no a alguien, sino que de forma personal. Las decisiones que se tomen en la vida, tienen que nacer de uno mismo, de nuestros deseos y necesidades.

.Capitulo 5 “¡Despierta, BABY!
Debemos dejarnos de órdenes, caprichos y costumbres y plantearnos las cosas desde dentro de nosotros mismos: decidir qué hacer con nuestra vida; por esto, queramos o no, somos libres. Aunque podamos hacer lo que queramos, no debemos confundirlo con  hacer lo que nos venga en gana. Pero vivir no quiere decir pasar el tiempo: hay que vivirlo bien. Se nos dice que para vivir felices hay que hacer lo mejor posible o estar lo mejor posible desde cualquier punto de vista.

Capitulo 6”Aparece pepito grillo”
La única obligación que tenemos en la vida es no ser imbéciles, lo contrario de esto es tener conciencia: saber que no todo da igual; no esconder lo malo de nuestros actos y ser responsables de las consecuencias. Lo que consideramos malo es lo que no nos deja darnos la buena vida y para conseguirla debemos ser egoístas y querer lo mejor para uno mismo, buscar la buena vida. Para no ser imbéciles hay que tomarse en serio la libertad, y  saber que tiene efectos que son ineludibles. Ser responsables es saberse auténticamente libre. Todas las acciones dejan huella en uno mismo antes de dejarla en el mundo, lo ideal es hacerse el vicio: de vivir bien.

Capitulo 7 “Ponte en su lugar”
Vivir se define como el acto de existir, de llevar a cabo una vida con todos los procesos y cambios que esto implica y es aquí donde el autor diferencia como viven los animales y las plantas de cómo vivimos las personas, el vivir humanamente, significa que nuestra vida trascurre en compañía de otros humanos y esto implica la influencia que tienen los demás en nuestras vidas. Tratar a las personas como personas, es decir, humanamente no es otra cosa que ponerse en el lugar del otro, tomando en cuenta sus derechos, el verdadero sentido de esto es hacer un esfuerzo de objetividad por ver las cosas como las ve el otro, sin ocupar su lugar.

Capitulo 8 “Tanto gusto”
 Comienza criticando el uso frecuente de la palabra “inmoralidad” para referirse a conductas relacionadas con sexo. El autor sostiene que este tipo de acciones sólo son inmorales cuando se utilizan para hacer daño, pero que no hay nada “inmoral” en disfrutar con nuestro cuerpo, porque no sólo lo tenemos sino que somos un cuerpo. Y a pesar de que la principal función del sexo posee es la procreación, ésta no es la única. El autor asegura que la relación que se establece entre el sexo y la carencia de moral se debe al miedo al placer, y esto lo podemos observar, en personas como aquellas a las que Savater denomina “puritanos”,  para los que una acción buena es aquella que no nos gusta y argumentan que el sufrimiento es la verdadera “moralidad”. Claramente el autor no comparte este pensamiento y ve el puritanismo como lo menos ético que hay.

Capitulo 9 “Elecciones generales”
La ética es un arma que sirve para intentar mejorarse a uno mismo, no para reprender al otro. La ética y la política tienen mucho que ver, la ética es el arte de elegir lo que más nos conviene y vivir lo mejor posible y la política busca organizar lo mejor posible la convivencia social,Sin embargo, se diferencian en que la ética se ocupa de lo que uno mismo hace con su libertad, mientras que la política intenta coordinar de la manera más provechosa para el conjunto lo que muchos hacen con sus libertades. En la ética, lo importante es querer bien, para la política lo que cuenta son los resultados de las acciones, Desde el punto de vista ético la organización política debe respetar al máximo reconocer su dignidad de semejante sino también en simpatizar con sus dolores. También desear que la comunidad política de los hombres se base en la libertad, la justicia y la asistencia.


Análisis

Lo que nos diferencia de los animales, es la libertad de elegir sobre nuestros propios actos a través del razonamiento. Muchas veces esto nos lleva a problemas difíciles de resolver, debido a la ambigüedad de lo bueno y lo malo, ya que es diferente para cada persona,

En las desventuras de la vida, no todo es libertad absoluta, felicidad y facilidad de elegir, muchas veces el destino nos impone decisiones que desearíamos jamás se hubieran presentado, dos opciones que no nos agradan en lo absoluto, pero debemos elegir para poder avanzar. 

También se nos habla acerca de las órdenes, costumbres y caprichos, estos a diferencia de lo anteriormente planteado, lo vivimos diariamente y no como circunstancias excepcionales.

La forma de actuar de cada uno debe ser independiente de las órdenes, costumbres o caprichos que tengamos, debe incluir la capacidad de reflexión sobre nuestras decisiones sin dejarnos llevar por nuestros impulsos, porque es costumbre o por obediencia. Ser libres para poder decidir y tomar conciencia de nuestros actos, es decir, pensar un poco más en las consecuencias y como nos sentimos al tomar tales determinaciones.

“Darnos la buena vida” es el fin que cada uno de nosotros quiere, averiguar cómo vivir mejor. Esto no quiere decir que vivamos sin contradicciones ni miedos, pero sí tener la capacidad de poder decidir libremente nuestro actuar. Ahora bien, no tenemos que confundir el darnos la buena vida como lo que realmente anhelamos, a la larga, con lo primero que nos venga en ganas, ya que si elegimos este último medio, no nos aseguramos la satisfacción de nuestros deseos.

Nuestra vida está hecha de relaciones con los demás, y es así como nos damos la buena vida humana: comunicándonos y entendiendo lo que nos rodea en compañía de los demás.

El primer error en pro de una “buena vida” que podemos cometer es ser personas acumuladoras, es decir poseer cosas simples, como computadores, celulares, el  no querer desaferrarse de ellas, es decir llenar nuestras manos al punto de ni siquiera poder tocarnos y menos tocar o abrazar a otros.

Sin embargo existe otro error aun más grave, que es el pensar que las personas son cosas. Claro está que no todo el mundo nos entregara amor y felicidad, bien pueden entregarnos malos ratos, hasta insultos, pero eso no es impedimento para sentir que el trato humano es el adecuado para girar con el mundo en paz contigo mismo y que el resto te perciba como humano

Solo debemos poner atención a lo que deseamos, que es lo que nos mueve a diario y hacia donde queremos ir, para así poder enfocar nuestros recursos en esa “buena vida”,  interactuar con los demás para así poder ampliar el criterio, pero siempre teniendo en cuenta que se es  libre, libre para liberar los anhelos.
La esencia y ocupación de la ética, trata de comprender la existencia de los seres humanos y como logran el buen vivir. Es de vital importancia comprender el porqué debemos tratar a las personas humanamente, pese a las diferencias. Es fundamental  ponerse en el lugar del otro; ser consciente de sus derechos y razones para considerarle como un igual a nosotros, éste acto es exclusivamente practicado por otro ser humano, ya que somos los únicos que compartimos elementos esenciales para comunicarnos En ocasiones olvidamos esto y abundan los prejuicios que nos alejan del fundamento que sustenta nuestro buen vivir.
El comprender al otro desde su propio punto de vista, no implica sustituirlo y ocupar su lugar, es significativo delimitar el espacio y procurar preservar la autonomía propia de la persona.
“El verdadero sentido del placer”, difiere mucho de una persona a otra. Hay que recalcar que a pesar de que el sexo tiene como principal función la procreación y conservación de la especie es un acto que va más allá de “lo reproductivo”, posee un sinnúmero de significados dependiendo de la cultura y las creencias.: para algunos, forma de obtener placer, para otros es un acto de amor y entrega entre dos personas, para otros es simplemente sexo.

La ética se vuelve indispensable en nuestra vida para un saber vivir, y vivir lo mejor posible. De alguna manera la ética guía a la política, desde el punto de vista ético se espera que la política respete las libertades humanas.

La ética no puede esperar a la política, quien desee y viva la buena vida, tiene que desear que los demás también logren vivir una buena vida que se base en la libertad, la justicia  y la asistencia.

No existe un formato de cómo obtener un mejor vivir, cada uno debe buscarlo por si mismo, responsable y conscientemente de lo que uno cree es mejor para su vida

Conclusión
El libro nos lleva a una profunda reflexión respecto a nuestro existir, la manera en que vivimos y viviremos nuestra vida y como profesionales de enfermería., nuestras conductas, elecciones y perspectivas,  nos señala como la ética es parte de nuestra vida diaria, nos indica cual es el verdadero sentido de la ética y por sobretodo cual es la meta de ésta. No instrucciones para obtener un buen vivir, somos seres libres, cada uno discierne y es responsable de su propio actuar, aunque en ocasiones nuestro comportamiento no sea el más recomendable, jamás dejamos de ser humanos por lo que merecemos siempre un trato digno de esta humanidad, sin olvidar que tenemos la capacidad de trasformar nuestra conducta en algo conveniente para todos.
En el caso de nuestro que hacer profesional nuestro rol como educadores es fundamental para transformar conductas en pro de la salud y el bienestar.
Es así como un actuar éticamente correcto sienta las bases para lograr una mejor comunicación con las personas, el personal de salud. Enfocando  el  ejercicio de nuestra profesión en la promoción, prevención y recuperación de la salud.




Ensayo - Andrea López


ENSAYO: ÉTICA PARA AMADOR, FERNANDO SAVATER


 INTRODUCCIÓN 

   La ética ha estado presente en nuestra vida desde que nos hemos hecho conciente de nuestros valores, de lo que espera una determinada sociedad de nosotros, acerca de quienes somos y que deseamos realmente.

   Comenzamos a descubrir las expectativas sociales de nuestro ser a edad muy temprana, aproximadamente en edad preescolar, es aqui donde comienza el desarrollo ético en nosotros, y que seguirá desarrollándose a lo largo de la vida, según mi parecer, sin limites.
   A lo largo de nuestro desarrollo, se van presentando experiencias y personas nuevas, a las cuales debemos responder, esto nos proporciona bases  y pilares que nos acompañaran a lo largo de nuestra vida, dependiendo las opciones que escojamos, serán las consecuencias y vivencias que tendremos futuro, y por lo tanto construiremos a partir de esto, las experiencias futuras, que aumentaran y solidificaran las bases existentes, forjando así nuestra ética.

   El presente ensayo resume y explica analíticamente, según mi punto de vista, el libro “Ética para Amador”, del escritor Fernando Savater.   
   A lo largo del texto, el autor le explica a su hijo como poder vivir la vida éticamente e ir desarrollando habilidades para alcanzar la felicidad,  a través de ejemplos cotidianos o históricos, donde pueda explicar de una forma mas práctica en que consiste lo que llamamos “ética”.



RESUMEN


  Aunque no podamos elegir lo que nos pasa, podemos en cambio elegir lo que hacer frente a lo que nos pasa, es decir, no se puede realizar absolutamente todo lo que deseamos, pero si decidir si deseamos algo o no, por lo que frente a decisiones tenemos varias opciones. Las  personas no somos libres de elegir lo que nos pasa, sino de responder de una forma u otra a lo que nos pasa. 

   La libertad tampoco significa que con certeza logremos un objetivo, pero aquí es donde entra en juego nuestra capacidad de acción, en comparación con los animales que no tienen libertad, ellos hacen las cosas por instinto.
Como en el caso de Héctor, no hubiese sido imposible que a pesar de su cultura y educación se hubiera rehusado a combatir, lo imposible seria un castor diciendo que no quiere hacer presas, sino celdillas estilo abeja. 

   Podemos optar a lo que es conveniente para nosotros, pero también es posible equivocarse en estas decisiones. Para evitar errores es necesario fijarse en lo que se realiza y adquirir conocimientos, lo que se llama “saber vivir”, mas conocido como ética.

   Gran parte de nuestros actos los realizamos automáticamente, por ejemplo, al sonar el despertador cada mañana, para realizar nuestra monótona y diaria rutina. Cuando actuamos por instinto una de las razones es  porque alguien nos lo manda, lo que llamamos órdenes (que hacemos por miedo a represalias o por la confianza  y cariño, pues sabemos que es por mejor).Otros los hacemos por rutina, o sea costumbres. Las ordenes y costumbres provienen del exterior, y los caprichos (acciones que realizamos por que queremos) que salen desde nuestro interior. Libertad es decidir elegir y visualizar lo que se decide, antes de de esto se debe pensar primero el motivo de la acción, y pensarlo dos veces y replantearnos para ver si se mantiene la decisión, esto ocurre con las costumbres y caprichos. 

   La moral tiene relación con las costumbres y con las órdenes, sin embargo existen  algunas malas o inmorales, el término bueno, cambia según las personas o las situaciones en que se use.  No es bueno plantearse las cosas desde órdenes, costumbres o caprichos, debemos intentar plantear las cosas desde nuestro interior: tomar nuestras propias decisiones ya que para esto somos libres.  

   Para ser feliz se debe estar lo mejor posible desde cualquier punto de vista, la idea es poder darnos la buena vida pero humana y racionalmente. Para ello debemos relacionarnos con otros y tratarlos como seres humanos: hablarles, escucharles,  saber que no se vive del momento, después vienen las consecuencias.

   Los conflictos de la vida deben ser interpretados de manera sencilla y así  superar los  problemas.  Se debe comprender y respetar a las personas para que nos quieran, esto también es parte de la libertad, pero para hacer un buen uso de esta, hay que no limitarse a obedecer o desobedecer órdenes; entender porque cada cosa es buena o mala, y que a la vez hará que nuestra  vida sea buena. Nadie puede ser libre por nosotros. 
   Existen personas que necesitan la ayuda de cosas ajenas a la propia libertad. Lo que debemos intentar es ser lo contrario de estas : tener conciencia. Debemos saber que no todo en la vida da igual; debemos estar dispuestos a fijarnos en nuestras decisiones y por supuesto, debemos ir desarrollando el buen gusto moral (saber lo que es bueno y lo que es malo). La ambición es otro problema para lograr la buena vida.

   Los remordimientos vienen de la libertad. Se puede sentir orgullo de los actos o remordimiento. Un remordimiento es un sentimiento cuando hemos empleado mal la libertad.

   Lo que se ocupa la ética es de como vivir bien la vida humana y si no tenemos ni idea de ética perderemos lo humano de nuestra vida. Si tratamos a la gente desde el principio como enemigos tienen más posibilidades de llegar a serlo y además perdemos la ocasión de hacernos amigos suyos.  

   Debemos tener en cuenta que si vamos a tratarnos los unos a los otros como personas iguales debemos ponernos en el lugar de los demás para poder entenderlos y saber porque actúan así. 

   Cada vez que hablemos de moral no significa hablar de sexo, ya que la inmoralidad en el sexo es la misma que en cualquier otra actividad.

   Debemos poner en práctica el “Carpe Diem”, no es incorrecto disfrutar de los placeres de la vida, ya que nos hacen felices, pero no debemos caer en los excesos.
   La ética nos guía a seleccionar lo que más conviene y la política organiza como convivimos en sociedad para que cada uno pueda elegir lo que le conviene. Ambas se relacionan con la libertad de manera diferente pues la ética se encarga de lo que cada persona hace con esa libertad, y la política por lo que gran cantidad de personas hacen con ella. 

Éticamente hablando, la política debe cumplir: 
-       Respetar íntegramente y en su amplio concepto, la libertad.
-       Trato empático y humano a cada persona, en el marco del buen vivir, de decir, dar un trato justo a cada cual. 
-       Brindar apoyo y ayuda a quienes lo requieran, sin pasar a llevar su dignidad.



ANÁLISIS DE TEXTO

Cuando hablamos de libertad y nos referimos a la capacidad de escoger entre las diferentes opciones que tenemos, por voluntad propia y de plena conciencia, se me viene a la mente la libertad que encuentro, por ejemplo,  dentro de mi vida universitaria. Una de las ventajas y diferencias con la vida escolar es que la asistencia a clases es voluntaria y responsabilidad de cada uno, ya que la exigencia de asistencia a clases es baja. Es aquí donde hago uso de mi libertad y capacidad de decision para ser responsable y asistir a clases. Es cierto que muchas veces  existe la tentacion de seguir descanzando en casa y no salir al frio de Valparaiso, pero casi en el 99% de las ocaciones, la responsabilidad de mi ethos hace que asista de todas formas, independiente de si tengo la opcion de ir o no ir. En contraste con las ordenes y costumbres, en este caso no esta presente, ya que a diario es una nueva opcion de elegir asistir o no, y nuevamente es la responsabilidad del ethos quien gobierna.

Respecto a como debemos relacionarnos con los demas coincido con Savater cuando se refiere a que debemos tratarnos como iguales, humanamente, sin perjuicio de saber vivir bien, pero manteniendo la dignidad y el respeto hacia el otro. Esto, talvez sea comparable con el bulling, que claramente es una manifestación de trato agresivo y en desmedro de la dignidad de la persona ofendida.

Para vivir éticamente además se nos presenta el concepto de conciencia, esto referido a estar conscientes de las consecuencias de cada acto y decisión que tomemos y estar dispuestos a asumirlas como tal. Esta es la razon por la cual cada fin de mes cuando recibo mi “mesada” no voy al mall y me gasto en un solo dia lo que esta considerado para el mes, ya que se que si me gasto lo que no debo, no tendré para mas adelante cuando realmente lo necesite.

Referido con el tema de conocer lo bueno  y lo malo y desarrollar el gusto moral es en donde lo interrelaciono con la conciencia, ya que sin la plena conciencia no existe este buen gusto moral. Teniendo como base la consciencia de los propios actos y considerando el conocimiento de lo bueno y lo malo es que entonces se tendra, la tan citada anteriormente, libertad. Esta libertad consiste en decidir ante lo bueno y lo malo, y cada una de estas elecciones en cada momento de nuestra vida, sera parte del “gusto moral“ y forjara o moldeara, el ethos. Entonces, llevado al diario vivir esto podria ser comparado con las muchas ocasiones cuando alguien pierde su celular en la micro, o en alguna parte publica, quien lo encuentra esta en la decision de devolverlo o simplemente quitar el chip del celular y venderlo o usarlo como propio. Personalmente solo me ha ocurrido una vez, la decision que tome, a mi parecer es la correcta, y es que devolver un celular es lo mas asertivo para este caso, ya que no es un objeto propio, y pasa a ser un robo fortuito, ya que se le quita la opcion de recuperar su propiedad a la persona que lo ha perdido.

Esta claro que a nadie le gusta perder objetos que necesitamos o nos han costado esfuerzo obtenerlos, por lo que basado en la empatia el correcto actuar, a mi opinión personal, es siempre devolver lo que no es propio, si se tiene la opción de hacerlo.

Cuando Savater plantea el concepto de remordimiento se me organizan 3 ideas en la mente, la primera referida a quien realiza buenas acciones, por lo cual, no tiene necesidad de remordimiento, ya que ha obrado bien. La segunda referida a quien siente remordimiento por obrar mal pero ademas porque es conciente de que obro mal, por lo tanto tiene una lucha interna entre lo que hizo y lo que debio hacer por que conoce los principios morales que debio seguir. La tercera es que la persona que no siente remordimiento y si obro mal es porque no contiene esa conciencia etica y moral sobre lo que es correcto e incorrecto, sus pilares eticos no contienen esos aspectos, por lo tanto no se involucra un sentimiento de culpa en sus acciones mal obradas. Un muy buen ejemplo para esto, aunque no es propio, son los casos donde las personas cometen homicidios o crímenes graves y al ser evaluados dan cuenta que no tienen conciencia que el acto que han realizado es inhumano y va en contra de la moral y leyes sociales. Entonces se realiza un trabajo sicologico con estas perosonas para que comprendan cuales son los constructos morales bajo las cuales se rige la sociedad y una vez que esta persona se vuelve conciente de su mal obrar y da cuenta que ha hecho cosas incorrectas, surge el sentimiento de remordimiento y la culpa. Una vez logrado esto, puede ir a una carcel a cumplir con su condena, una vez que esta conciente y puede arrepentirse de sus actos y ser reinsertado en la sociedad de la que forma parte.

Finalmente, el concepto de “Carpe Diem” bajo mi perspectiva esta referido a vivir intensamente bajo el marco etico individual y moral social que  nos rige. La vida no necesariamente debe ser estructurada y rigida, se puede vivir bien sin pasar a los excesos y disfrutar de la vida dia a dia con la misma fuerza y espontaneidad que el dia anterior, todo esta permitido si se basa en principios y valores que no perjudiquen al resto, ni vayan en contra de su dignidad.

  
CONCLUSIÓN

De acuerdo a lo anteriormente explicado, se puede plantear que la ética no es una instancia, no existen los “momentos eticos” donde yo tome la decision correcta o incorrecta y luego continuar.

La etica es una forma de vida, una forma que nosotros mismos forjamos a lo largo de nuestro desarrollo, que pulimos mediante las experiencias de la vida y que esta presente en cada aspecto de la vida.

No podemos obrar bien en un momento bajo constructos eticos correctos y al dia o la semana siguiente matar a alguien o robarle, eso no es etica, significa que no existen pilares eticos sustentados en valores en la persona, es una incoherencia en el obrar.

Relacionando todo el contenido, se puede dilucidar la importancia que tiene poseer un criterio formado, éticamente correcto, bajo normas morales sociales, ya que, basandonos en estos, dependera de cómo abarcamos las experiencias de vida, el contexto y a las personas y si logramos un proceso de socializacion correcto.

La etica esta presente en cada ambito de nuestras vidas, la practicamos a diario, la ponemos en juicio. Es por esto que recae gran importancia, sobre todo en nuestro quehacer en la vida. Personalmente, mi carrera me exige una etica solida y formada en base a conceptos correctos, ya que de esta no tiene solo consecuencias para mi vida, sino tambien puede tenerlas para quien me rodee, a quien trate, a quien pueda salvarle la vida.

Si bien tengo la libertad de actuar según estime conveniente, como etica profesional, siempre debo velar por el bien de quien reciba mi actuar. Por lo tanto mi libertad llegara solo hasta donde mis acciones puedan afectar el bienestar de alguien mas.

domingo, 30 de septiembre de 2012

Ensayo - Fernanda Pérez


Ensayo  reflexivo.
“Ética para amador”
Autor: Fernanda Pérez Jorquera.



“Solo el hombre es el porvenir del hombre” Sartre.

Ética, palabra ampliamente “lenguajeada” como diría Maturana, desde remotos tiempos para griegos y romanos se volvió un tema de aquellos que me deja pensado, que me hacen buscar dentro de mis  actos algo que justifique el porqué de ellos, no solo los de índole personal, sino también los que nos envuelven como seres de sociedad. Para  la filosofía la ética no ha sido un tema menor, mas allá de cuestionarse el “ser” de las cosas y de la finalidad de la existencia humana, se ha encargado de buscar ciertos lineamientos como bases de toda las culturas, es aquí donde reluce desde los tiempos clásicos la palabra ética o como se diría en su lengua de origen « ethiké », que deriva de «êthos»: carácter, modo de ser, morada, lugar donde se habita, pero no se refiere precisamente  a una casa o ciudad, se refiere a la morada que soy, ¿pero qué tengo dentro de mi morada? – Esta pregunta sería fascinante realizarla a modo de entrevista abierta a muchas personas -- ¿Cuál es mi ethos? ¿Lo que creo tener dentro de mí, corresponde a mis actos?¡He aquí el dilema!

Mi morada es la cuna de la cual brotan todos mis actos y de como enfrento los actos que me relacionan con los  demás, en ella se guardan “virtudes y vicios”  como diría Aristóteles, soy una pequeñas caja de pandora viviendo junta a otras cajitas, dentro de nosotros habitan el bien y el mal, pero está en nuestras manos tomar la libertad de quien queremos ser, pero solo podemos ser lo que somos si somos libres. En este caso la libertad del hombre no es un privilegio, es un derecho y deber, somos libres al momento de relacionarnos con otros, de poseernos a nosotros mismos, de realizar actos en plena conciencia asumiendo los riesgos y consecuencias como el capitán del barco que menciona el texto que analizaremos.
En este libro el autor nos trata de dar desde su punto de vista una idea más clara de lo que se tiene que hacer en la vida para aprovecharla lo mejor posible, tratando de ahorrarnos posibles errores que podamos cometer en un futuro. Nos habla de la ética de modo didáctico con ejemplos de la vida cotidiana.
La idea principal del texto se basa en que somos libres para decidir lo que queremos pero que no podemos manejar todo lo que nos rodea o sucede, pero si nuestras reacciones frente  a los dilemas que se nos presenten. Nos compara con algunos animales para decirnos que al menos nosotros podemos inventar y elegir en parte  nuestra forma de vida, pero los animales no tienen libertad, y hacen las cosas por instinto, porque están programados para esa tarea y no lo pueden cambiar. Siempre estoy enfrentada a elegir, pero está en mis manos optar por lo que me es favorables a mi y a los que me rodean pero, como estoy en posesión de estas elecciones e invenciones también me puedo equivocar.  Para intentar evitar en la medida de lo posible estos errores necesito fijarme bien en lo que hago y procurar adquirir un cierto saber vivir que me permita acertar. A este saber vivir, es  lo que llamamos ÉTICA.

Muchas veces se nos plantean situaciones en las que tenemos que elegir, aunque preferiríamos no hacerlo. También hay que reconocer que la mayoría de nuestros actos los hacemos automáticamente sin plantearnos si hacerlos o no, porque estamos acostumbrados. A esto se refiere precisamente con ordenes, costumbres y caprichos; las primeras corresponde a las que muchas veces obedecemos sin cuestionarnos el porqué de ellas, sabemos que están ahí y que debemos cumplirlas sino tendremos un castigo o una recompensa. Las costumbres son aquellas que seguimos casi por inercia, son parte de nuestra rutina y  tiene relación con la cultura en la que nos vemos envueltos,  los dos primeros son actos que cuestionamos poco y provienen de influencias externas a nuestro ser, en cambio el capricho es algo que radica en mi, es el “quiero”, se puede relacionar con necesidades, gustos propios, que muchas veces nos llevan a cometer actos poco pensados. El autor nos hace una carta abierta a la reflexión ; “piensa dos veces lo que haces”, frenar los impulsos, mirar causas y consecuencias, no solo personales sino también incluir al mundo y especialmente a las personas que nos rodean.

Sobre “hacer lo que queramos y “darnos la buena vida” son términos que cualquiera diría que nos invitan a la eudemonía plena, pero no, hacer lo que queramos con nuestra libertad se refiere a decidir y como diría Sartre; “El hombre está condenado a ser libre. Condenado, porque no se ha creado a sí mismo, y sin embargo, por otro lado, libre, porque una vez arrojado al mundo es responsable de todo lo que hace[1]
Debemos dejarnos de órdenes, caprichos, costumbres y plantearnos las cosas desde dentro de nosotros mismos: decidir qué hacer con nuestra vida; por esto, queramos o no, somos libres y como somos libres estamos arrojados en este mundo para decidir no solo por el destino propio sino también que nuestras decisiones afectan a los demás. La buena vida no se refiere a darse una gran vida de placeres auspiciada por los dioses del olimpo o tener como consejero personal a Dionisio, se refiere a la dignificación del trato humano; “tratar a los demás como humanos”  ser capaz de relacionarnos unos a otros, con fraternidad, comunicándonos verbal y no verbalmente. El lenguaje cae aquí como la principal diferencia entre los animales y el humano, este nos permite conocer las percepciones de la realidad que el otro símil tiene de la vida, nos permite intercambiar ideas y generar discusiones frente a un dilema, pero antes de relacionarnos debemos ponernos en el lugar de los demás para poder entender sus acciones ya que al fin y al cabo debo entender (o al menos intentar) al otro para poder relacionarme con él.
Sávater nos manifiesta también que nuestra única obligación es “no ser imbéciles”, ¿Cómo no caer en la trampa cotidiana de volvernos imbéciles? Adquiriendo conciencia, apropiándonos de nuestra libertad tomando decisiones pensado dos veces, dejar de lado los caprichos y costumbres, sentarnos a pesar si es que estamos viviendo la vida o la vida se nos ha vuelto una simple rutina que nos mantiene muertos mentalmente. Concentrándonos en la vida, para eso es la ética, para vivir bien, no para pensar en morir bien. Solo así desarrollamos un gusto pleno por la moral, logrando discernir lo que nos es bueno o conveniente y lo malo o inconveniente.

A modo personal este libro me ha llegado de manera sorpresiva en su forma narrativa, me recuerda a mi formador en estos temas, que aunque esté viajando por el cosmos o en el cielo  me parece oír su voz por medio de Sávater.

Como enfermera debo preocuparme mas de la cuenta por estos temas, trabajar con la condición humana y sus necesidades no es un trabajo menor, debo buscar trascender con la otra persona en todas sus dimensiones, cuestionarme todo los días  si mi labor  está bien o es conveniente para la persona a la cual estoy ayudando, no me cae en razón ver maquinas con uniformes trabajando, lo que nos diferencia en cierta forma de aquellas máquinas es la capacidad de ocupar nuestra libertad, tomar decisiones y aunque las personas que ayudamos están quizás en una condición en la cual les es difícil decidir, considero que como enfermera mas que imponer soluciones debo brindar las herramientas necesarias, para que esa persona decida lo que es mejor para su vida acorde a su holística. Volverme una fría máquina con uniforme azul (¡dios mio es mi gran pavor!) me hace pensar en que hemos perdido el motor  que nos une como especie, la empatía no solo se basa en tratar de pensar como el otro y comprenderlo, sino mas bien de acogernos unos a otros, de querernos y respetarnos por el simple hecho de ser símiles a nosotros. Si yo no amo al que me rodea, no me interesa comprender su mundo, no me importa su desarrollo espiritual, ni quiero compartir mi mundo con él, es mejor que me retire de este camino.

Entre las historias que he conocido en el hospital, a modo general me llama siempre la atención ver la frivolidad con la que muchas veces se mira al dolor, no solo físico sino al emocional. Recuerdo haber tenido en la sala un señor que se quejaba bastante todo el día, la mayoría de las paramédicos se negaba a asistirlo, de apoco comencé a mirar su actuar,  analizando y pensando estrategias para llegar sin ser un ataque a su enojo, fue así como terminamos conversando casi una hora a ratos, logré abrir el mundo que había dentro de él; un jardinero que había perdido a la mas hermosa rosa de su jardín, su esposa, estaba enojado con el mundo, especialmente trataba de comprender la crueldad de Dios por medio de largas noches junto a botellas de vino y desolación, este hombre no solo tenia acidosis metabólica, tenia un corazón al borde del colapso, caminando solo por un desierto en el cual daba gritos de desesperación  por medio de la apatía de su comportamiento. Fue así como me propuse que además de hacer el proceso educativo y  todos los quehaceres propios de la enfermería, me decidí a hacer la intervención más importante dentro del área… escuchar un corazón, y tratar de entender a ese hombre. Me he dado cuenta que muchas veces creemos  que con psicólogos, fármacos y todo lo que tenemos a mano como ciencia sirve para curar, siendo que esto no es así. ¿Podemos dar pastillas que borren recuerdos, alivien melancolía y nos vuelva una maquina? He llegado a la fina conclusión que los corazones u almas se sanan solo cuando otras almas se acercan a acariciarla, porque como me enseñó mi viejo sabio; “con el corazón vemos lo que otros no”. A la mañana siguiente de la interesante conversación, mi estimado gruñón despertó rodeado de unos misteriosos ángeles de goma eva… pero esos ángeles no iban con las manos vacías, llevaban pequeños carteles; fragmentos del relato entre  principito y la rosa “ lo importante es el tiempo que invertiste en tu flor”, fue así como este jardinero hizo las pases con el universo y a modo de tregua con Dios decidió que la idea de plantar un jardín como ofrenda en la iglesia no era mala estrategia; mas que mal a Dios le importan mas las flores de un hombre al cual ama que al dinero que desprecia. Pero ¿Dónde está la ética en este caso? Está en que como enfermera no pudo ser una maquina de vestimenta azul que pasan sala por sala preguntando solo tecnicismos. Es mi deber ético acoger no solo patologías sino PERSONAS que tiene DOLORES, PENAS Y ALEGRIAS, tengo un semejante  a mí en esa cama y por tanto merece la dignidad de ser escuchado, acogido y respetado.

Pasando a algo de mayor profundidad y menor alegría, me es un tanto ingrato relatar uno de los momentos mas amargos de este año; por motivos accidentales donde todavía no quiero encontrar culpables, sufrí un accidente cortopunzante con una paciente VIH (+). Debo reconocer que fue la noche que menos he dormido en mi vida, me sentía tal como moisés cruzando un mar Rojo donde era perseguida por un faraón cruel y despiadado, solo mi fe me mantuvo en pie esa noche. Afortunadamente me brindaron el apoyo necesario, tomé el tratamiento retroviral y debo decir que fue una gran batalla la cual agradezco, me hizo pensar mas de la cuenta todo, valorar lo que me rodeaba y darme cuenta que la vida es corta. Agradecí esas noches de dolores de estomago que jamás había tenido, agradecí la experiencia de poder estar en los zapatos de otro, de que el destino, Dios o lo que rija este universo me había considerado lo bastante fuerte para llevar esta cruz y ayudar a una valiente mujer a llevar la suya también.

Mas allá del torbellino de emociones por ahora me remitiré a lo ético que me convoca; ¿es correcto que como estudiantes puncionemos mas de 2 veces  pacientes con VIH que abandonan el tratamiento reiterativamente y mantienen cargar virales muy altas? Sé que es baja la probabilidad de contagiarse por esta vía, pero el temor siempre existe y queda latente. ¿Cómo debería actuar la docente en estos casos? , ¿Debería existir un protocolo en la atención de estudiantes a estos pacientes? ¿Cual es la línea fina que marca la discriminación de la protección?  Mi reacción primera fue seguir el tratamiento retroviral al pie de la letra y lo pasé bastante mal pero así y todo me di el valor de ir a visitar dos veces  a mi estimada amiga al hospital, siempre me recibía con una sonrisa a pensar de su deplorable estado, aceptaba mis regalos con humildad, no llevaba grandes presentes pero cosas que ambas compartíamos como las artesanías, los perfumes y una buena conversación sobre lo lindo que es el Perú… no eran mas de 15 minutos, pero conocí su historia en profundidad, y me parece injusta, creo que es casi un delito que quede en silencio su vida, quizás esto debía pasarme ya que su relato cayó en manos de una improvisada amante de las letras que puede hacer inmortal su testimonio.

A modo de conclusión, me gustó bastante la lectura, un verdadero privilegio leer a este tipo de autores y conocer sus perspectivas, mas aun poder dar mi reflexión sobre el tema: la bioética es fundamental para mi desarrollo profesional, busco dignificar el trato humano por medio de la toma de decisiones en conjunto con las personas que me rodean, defender siempre la vida, el amor, piedad y empatía con los demás. Las necesidades de los demás son mis necesidades y trabajar por el bienestar de los demás es mi propio bienestar, sembrar paz y amor es el camino que elegí en esta vida, una ruta difícil pero a la que no renunciaré, tengo grandes sueños que cumplir no solo míos, sino que involucran a los que me rodean, aún se puede salvar un poco de esperanza en esta tierra, elegí la enfermería como una herramienta de vida para mejorar no solo la mía , también la de los demás y crecer juntos para llegar a nuestro máximo potencial y como es un elección hago uso de mi libertad para decir, si acepto “SER” ENFERMERERA.






[1] Sartre.  Libro; “El existencialismo es un humanismo.”

Ensayo - Zahira Vargas


Es mejor saber después de haber pensado y
 discutido que aceptar los saberes que nadie discute 
para no tener que pensar” Fernando Savater.

Ensayo reflexivo:

“ÉTICA PARA AMADOR” Fernando Savater.


Autora: Zahira Vargas G.


Como bien lo relata el autor; hay cosas que nos convienen y otras que no. Que sean o no convenientes las hacen ser buenas o malas según las reglas socialmente impuestas o por simple cultura. Nos dice que somos libres de hacer lo que queramos y, por ende, de elegir el tipo de vida que nos sea más sentador. Sin embargo, se suele  vivir en torno a costumbres, a normas y, generalmente, por un fin que constituirán los límites de esta libertad; esta forma, este saber vivir con aciertos, este arte de vivir que menciona Savater es lo que denomina Ética. Ahora bien, si el fin en torno al cual gira nuestro actuar se considera de real importancia por ser ambicioso, propio, intransferible y encierra la autorrealización del sujeto… ¿Se tendrá toda la libertad en la realización de dicho proyecto? ¿Cómo emplear bien la libertad que tenemos?. En el ámbito de la Enfermería que es muy riguroso en impartir sus normas y enseñanza… ¿De qué tipo es la libertad que se tiene como persona?.

En este libro el autor nos enseña la idea que tiene para aprovechar al máximo la vida, tratando, al mismo tiempo de cometer la menor cantidad de errores. Empieza por aclarar que no podemos hacer cuanto queramos, pero sí podemos decidir si llevar a cabo o no determinada conducta y también tenemos la opción de decidir cómo responder a las consecuencias que esta conducta trae para nosotros, aunque esta “garantía” tampoco asegura el éxito en la empresa, sino que nos asegura que mientras más capacidad de acción tenemos en torno al objetivo deseado obtendremos mejores resultados de nuestra libertad que se basa, finalmente, en la capacidad de elegir, al menos en parte, la forma de vida que queremos seguir (no así los animales que no pueden hacer otra cosa que actuar por instinto de supervivencia).

Luego nos plantea que existen situaciones en las cuales tenemos que elegir, pero que la mayoría de nuestros actos son automáticos –de costumbre- y se llevan a cabo sin plantearnos el porqué de su ejecución; surge entonces el concepto de orden que nos obliga a actuar para evitar conflictos. Se tiene en esta parte que las órdenes y las costumbres son impuestas por entes externos, no así los caprichos que son aquellas acciones que adoptamos por mero gusto y satisfacción personal.

“HAZ LO QUE QUIERAS, DATE LA BUENA VIDA”… somos libres, entonces ¿por qué no?... Porque libertad no es sólo hacer algo sino darse cuenta de la acción que estamos tomando, por lo que hay que pensar exhaustivamente en los motivos que nos guían y permitirnos libertad para cambiar de opinión y esto será válido para órdenes, costumbres y caprichos, salvo que las dos primeras están íntimamente ligadas a la moral y pueden incurrir lo no moral lo cual, a su vez, variará según contexto y libertad de otras personas. Se plantea que para darnos la buena vida se debe dejar de lado las órdenes, caprichos y costumbres y escuchar nuestro interior para lograr hacer de nuestra vida lo que queramos. En eso somos libres. Sin embargo vivir, no sólo implica vivir, sino que es hacerlo bien: darse una buena vida en los ámbitos humano y racional y para ello es fundamental la relación humana con nuestros pares y la idea de la infinidad de la vida, saber que la vida no es sólo un momento, sino que trae consecuencias que también se viven sea tarde o temprano, sean éstas buenas o malas. Para esto –dice el autor-  es esencial reflexionar sobre nuestras conductas hacia los demás –quererlos y respetarlos para que también nos quieran y respeten-,  y sobre la actitud de sencillez que debemos adoptar en las complicaciones que nos presenta la vida que para ser buena requiere que quien la viva lo haga convencido de que no todo da igual, aunque la vida misma termine antes o después. En este aspecto no debemos limitarnos a comprender porque esto es bueno (o malo, según la opinión de cada quien), sino porqué hará que nuestra vida sea buena; y recordar que somos libres en esta tarea y nadie más lo puede ser por nosotros.

Cuando “APARECE PEPITO GRILLO” nos dice la única obligación que tenemos en esta vida es no ser imbéciles que – aunque existen de variados tipos- tienen una característica en común: necesitan la ayuda de algo ajeno a la libertad lo cual acabará por hacer que se cansen de sí mismos por no conseguir una buena vida. Por esto se debe intentar no ser imbécil, es decir, tener conciencia; se debe poner atención en nuestras decisiones,  desarrollar el buen gusto moral para y evitar los remordimientos que, aunque sea un directa expresión de que existe libertad, también constituye un descontento hacia nosotros mismos. Pero, ¿puedo culpar a otro por lo que hago mal y quedarme sólo con aquello que hago bien para así ser siempre libre?... No, lo que se debe es tratar de ser responsable lo que implica cargar tanto con el orgullo de lo que realizamos bien  como con la culpa de lo que hacemos mal. Mientras más decisiones tomemos (ser libres) adecuadamente, seremos cada vez más responsables.

La ética se ocupa, en términos simples, de cómo vivir bien la vida humana, es decir, cómo vivir rodeado de otros humanos con quienes compartimos claras semejanzas, mas no las asociamos con el comportamiento que debemos tener con ellos, si considerarlos buenos o malos en la primera instancia. La narrativa nos hace una invitación a no pensar si la conducta de los otros humanos es buena o es mala, sino a pensar que es tan humano como nosotros y que en ausencia de ése u otros humanos no viviríamos humanamente como lo hacemos y para vivir entre humanos debemos, primero, ponernos en su lugar para tratar de entender cómo piensan y porqué hacen lo que hacen  para tratarlos compo personas iguales.

Un tema que está siempre en boga es el sexo. Quienes se jactan de ser morales y hablan de ello se refieren a éste como un acto inmoral, ven el placer como inmoral (“vivir bien es pasarlo mal”), pero, de nuevo estamos frente a la libertad de optar a algo que se puede tener así como también somos libres de disfrutar de otros placeres que nos otorga la vida. Personalmente, creo que es crecer como persona libre  el hecho de saber disfrutar de lo que está a mi alcance, pues nos hace felices y puede ser una buena forma de vivir bien, pero, por supuesto, hay que controlar los placeres para que éstos no se vuelvan contra nosotros y/o puedan producir algún daño a otra persona.

Finalmente, se hace un paralelo entre la política y la ética pues se dice que las dos buscan una mejor forma de vida; lo ético nos enseña a escoger lo más conveniente y la política organiza la sociedad para que cada quien pueda elegir lo que más le conviene; si hablamos de libertad, los dos conceptos la atañen, pues la ética trata de lo que cada humano hace con su libertad y la política se ocupa de lo que un grupo de humanos hace con sus libertades y debe respetar lo  más posible todas las formas en que se presente la libertad, por lo tanto debe tratar a las personas como personas y ponerse –de la mejor manera posible- en el lugar de cada quien respetando así sus formas de actuar y sus intereses. A eso se le llama justicia. Eso básicamente.

Para profundizar la idea puedo decir que cualquiera (la política en este caso) que se preocupe por la buena vida debe establecer principios básicos como son la justicia y la libertad lo que ha quedado plasmado en el intento por establecer normas que se dicen básicas como son los derechos humanos o las diversas formas de política que encierran una idea compartida por la libertad de un gran grupo de personas. Lo importante en este sentido es no convertirse en un fanático de normativas generales, sino más bien crear nuestro propio concepto de política – ética que nos permita ser libres sin dañar la libertad de los demás, siendo solidarios y así ayudarlos y ayudarnos a nosotros mismos.

En la práctica de una disciplina tan estricta como lo es la Enfermería, no es fácil aplicar la ética en términos de la libertad que supone; ponerla en práctica tiene un implícito multifactorial en el que influyen la cultura, las normas, el propio ser de quien la practica y el propio ser de quien recibe los cuidados gestionados. Como futura profesional considero que los factores expuestos no son limitantes, sino más bien desafíos que se deben empezar a concretar desde la misma enseñanza y, aunque no es fácil, tampoco es imposible. En la experiencia clínica vivida hasta el momento me he encontrado con docentes que imparten su enseñanza a través de sus propias vivencias y formas de pensar; tratan de impartir conocimientos desde su propia forma de ser y hacer y eso resulta incómodo cuando la forma no es compartida (lo cual sucede la mayor parte de las veces), pero ¿es ético que el docente evalúe según lo que él cree que es o no correcto?. A mí me parece que no, pero nada se puede hacer, porque como estudiante sería una falta de respeto hacerlo notar. Me sucedió, por ejemplo, estar a cargo de dos docentes en diferentes rotaciones de una misma cátedra y la primera pensaba que “claro, ella no es como yo, por lo tanto hace mal las cosas” y la segunda pensó “tiene su propia forma de hacer lo correcto, quizás se demora más, sin embargo es lo que la convierte en un ser pensante y no automático”… la evaluación de todas formas no fue como la esperaba y me reproché una y mil veces el hecho de “hacer mal las cosas”, sin embargo, siempre surgía en mí en planteamiento… “no le hago daño al paciente, el paciente está feliz…me desvivo por su bienestar y por su seguridad…y eso no lo hago por una nota, sino por la persona en sí”. Fue una pasantía eterna, mas enriquecedora para mí como persona, pues aprendí a valorar el estricto sentido que tiene hacer el bien desde una perspectiva que no fue guiada por un docente; muchas veces pensé “al diablo la nota, los profesores…es mi manera de hacer las cosas y la sustento en conocimientos, valores y en el bien mismo de la persona atendida”. Me arriesgué a reprobar –es cierto-, pero crecí enormemente como persona y como futura profesional. Ahora bien, ¿dónde está el dilema ético?... en que mi situación dependía estrictamente de la libertad de acción y pensamiento de otras personas (las docentes) y yo debía elegir entre actuar como ellas esperaban y sentir que lo estaba haciendo realmente mal o hacer caso a mi propia forma de practicar la Enfermería. Los docentes en muchas oportunidades no son justos, ni dan libertad de expresión y de ninguna forma se ponen en lugar del profesional en formación. Es por esto que considero necesario emprender el camino a través de la enfermería con un stock de valores firmes y un carácter que incentive el propio crecimiento personal y la responsabilidad por hacer siempre lo mejor y estar constantemente evaluando el propio desempeño.

A modo de conclusión y en base a la experiencia personal planteada, puedo decir que, hasta el límite de lo posible como estudiante, trataré de tomar y hacer caso a mi libertad la que irá acompañada del estricto rigor que implica hacerse cargo de las propias acciones; tener la seriedad de compromiso con ellas para ser justa con la condición de SER HUMANO, pues necesitamos de esos otros seres humanos para engrandecer nuestra propia condición de ser tales, pues  la enfermería no es sólo poner bien un medicamento, ni respetar los horarios de los mismos, entre otras, sino que conlleva la oferta de un cambio de actitud a quien recibe los cuidados… puedo cambiar, al menos en parte, el “mundo” de la otra persona o esa persona puede cambiar el mío a través de sus vivencias; se establece un vínculo increíblemente estrecho en el cual intervengo en un ser humano que me ve como un ser profesional por lo que DEBO devolverle la mirada de SER PERSONA antes que todo y eso… Nadie me lo enseña, ningún docente al menos.